Lunes: Fiesta - Dedicación de la Basílica de Letrán
Un hombre llevó a Ezequiel
A la entrada del templo.
Por debajo del umbral
Manaba agua hacia el oriente.
Aquel hombre dijo a Ezequiel:
"Todo ser viviente que se mueva
Por donde pasa el torrente, vivirá.
Dondequiera que pase, prosperará la vida".
(Ezequiel 47, 1-2.8-9.12)
Señor, por Tu amor y misericordia,
Y como señal de Tu presencia y cercanía,
Decidiste habitar los templos que Te dedicamos.
Ellos son Tu casa y, a la vez, nuestra también.
Allí derramas efusivamente Tus bendiciones.
Es un torrente de vida, de gracia.
Jesús es el templo por excelencia donde habitas,
Tu Espíritu en nosotros nos hace templos Tuyos.
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