Domingo: 1a. semana - Tiempo del Adviento

¿Por qué, Señor, nos has permitido 
Alejarnos de Tus mandamientos? 
Ojalá rasgaras los cielos y bajaras. 
Jamás se oyó decir que otro Dios 
Hiciera tales cosas en favor 
De los que esperan en Él. 
Estabas airado porque pecábamos. 
Señor, somos el barro y Tú el alfarero. 

(Isaías 63, 16b-17.19b; 64, 2b-7) 

Señor, llegada la plenitud de los tiempos, 
Atendiste el clamor de Tu pueblo y, por fin, 
Enviaste al mundo el Salvador, Jesucristo. 
Él rescató de la muerte a los pecadores. 
Atiende, Señor, ahora, nuestro clamor 
Para que se cumpla el tiempo 
De la venida gloriosa de Jesucristo, 
La cual adelantamos practicando Tu Voluntad. 







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